side-area-logo

 ES una forma de entender la VIDA

Kike con K y Silvia en Borgoña

Kike Prados

kike con K Feliz - El vino tiene que ser divertido

Soy Kike Prados (o también conocido como Kike con K), y soy un apasionado del vino y de la viña. Soy garnachista confeso. Soy ingeniero informático de profesión, pero hedonista de vocación; de ahí empezó mi amor por el vino.

Supongo que también influye el refrán que dice eso de que de “casta le viene al galgo“. Ya mi bisabuela Paula, y mi abuelo Antonio, elaboraban hace 80 años, entre 30.000 y 50.000 litros de garnacha y albillo, vinificados en grandes tinajas de barro, que luego vendía en pellejos, desde su despacho de vino.

Estoy formándome constantemente, pues aunque la PASIÓN y la ILUSIÓN están siempre al 100%, aprender es un regalo en sí mismo, y nunca es suficiente. Lo último que he acabado en mayo de 2017, ha sido el Máster en Innovación en Viticultura, Enología y Economía del Vino, en el INEA (Universidad de Valladolid).

El mundo del vino necesita vinos divertidos y sinceros, originales.

Silvia Marín

Silvia Marín - Feliz -Proyecto Gañán

Hola, soy Silvia Marín, una burgalesa que vive a caballo entre Madrid y Cebreros, y también soy una gran apasionada del vino, de la naturaleza y del campo. Ejerzo como abogada en una multinacional española y dedico mi tiempo libre a disfrutar de los placeres de la Vida.

Hasta hace unos años nunca antes había tenido contacto con el campo, pero desde el día que fuí a participar en mi primera vendimia, allá por el 2010, ahora necesito sentir ese contacto con la naturaleza permanentemente, y trabajar en las viñas, me lo permite. Me encanta la ecología pues para mí es fundamental el respeto al medio ambiente, a los animales, a las plantas, de ahí que mi filosofía consista en cuidar la tierra para que se mantenga limpia.

Me encantan los vinos con alma, vivos, artesanos, genuinos y divertidos.

Luis Prados

Luis Prados - Feliz - Viticultor de Cebreros

Este proyecto no tendría sentido sin Luis Prados. Hombre incansable del que aprendemos viticultura (y muchísimas cosas más) cada día.

En su caso, la verdad es que las palabras no han sido su caballo de batalla, pero a través de su “movimiento“, hemos podido aprender valores muy auténticos: honestidad, generosidad, honradez, voluntad de hierro, amor a la familia, protección infinita para los tuyos, humildad, esfuerzo y dedicación, resistencia, dignidad, lealtad, fidelidad, y otros muchos tantos…..todos han fluido de él, no ha hecho falta que saliesen de su boca, siempre ha expresado el movimiento andando, y más valor tiene además el haberlo hecho sin ruido, sin florituras, sin ansias de méritos externos, siempre desde la sombra….esa que nos ha cobijado y lo sigue haciendo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies